miércoles, 1 de diciembre de 2010

MIRARTE.

    Cuando miro tus ojos
    resplandece mi vida
    y la herida que llevo
    eternamente escondida
    se torna más dulce,
    bendecida ,divina
    pues al mirarte ,
   descubro esa llama encendida
    que me quema el alma
    y que despacio aniquila
    el valor de decirte
    lo mucho que te quiero
    y por temor al desprecio
    ante tu amor me inclino
    al conformarme tan solo
    con decirme a mi misma
    que mirarte
    es la única forma de amarte
    que me ha dado el destino.
    Así te amaré ,
    callada ,incapaz de rozarte
    ni siquiera con mis dedos,
    te amaré de lejos
    sin confesarte nunca
    el amor que te profeso
    mi destino es cobarde
    y en mis excesos
    de caricias dadas
    tan solo en versos
    oculto en mi mirada
    raros sentimientos
    te llamo amigo ,
    te amo y miento.

AMOR NECIO.

    De noche, cuando dormida
    deambulan mis pensamientos
    por borrascosos momentos
    que hicieron nublar mi vida.

    Recuerdo los sufrimientos
    que me trajo tu partida,
    dejándome sumergida
    en el caudal de tus vientos.

    Donde se vuelven violentos
    huracanes en mi herida,
    provocando un sentimiento
    al que no encuentro salida.

    Quiero matar el recuerdo
    que en mis balcones anida
    pero mi estúpido y lerdo
    corazón, ese no olvida.

    Y se mantiene en secreto
    como un lobo en su guarida
    mordisqueando un esqueleto,
    lleno de carne podrida.

    Y sus continuas mordidas
    son el sabor de tus besos
    saben a sangre y a sieso,
    a mal amor y a deceso.

    Has carcomido mis huesos
    retorcido mis entrañas,
    horriblemente me dañas
    con tu rotundo desprecio.

    Pero mi amor es tan necio
    tan masoquista en exceso
    que aún su dolor impreso,
    sigue añorando tus besos.